
Primer Día - Fundador y preposito de la casa del peregrino.
Cuando el Papa Pascual Il, con la publicaciòn de la Bula “Pie postulatio voluntatis” el 15 de Febrero de 1113, pone el Hospital recién fundado bajo la protección de la Santa Sede, define a Gerardo como “Fundador y Prepósito del Hospital de Jerusalén” (Institutor et praepositus Hierosolymitani Xenodochi).
La palabra “Xenodochium” tenia un significado mucho más amplio que la de “Hospital” hoy en día. Era un albergue para extranjeros, visitantes y para peregrinos. De ese modo en esa época la asistencia a los peregrinos llegó a ser responsabilidad de los Caballeros de San Juan, como más tarde la fue en el Camino de Santiago de Compostela o en el Año Santo 2000 en las Basílicas Romanas de San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.
En el albergue de Gerardo, se cuidaron de los peregrinos tanto en cuerpo como en alma.
Para que su peregrinación se llevara a cabo sin incidentes, tanto la Casa como varios de los caminos recorridos por los peregrinos estaban vigilados y protegidos desde sus inicios por hombres armados bajo el mando de Gerardo; pero el elemento fundamental era el fortalecimiento espiritual.
Gerardo era el ejemplo de elio, un hombre de acción y un hombre de oración.
Oraciòn
Jesucristo, Ser del tiempo y de a eternidad, Otorga a todos los hombres la capacidad de reconocer la luz de tu verdad.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de comprender los acontecimientos a la luz del Espíritu Santo y consérvanos continuamente en gracia.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de reconocer las necesidades de los hombres en nuestro tiempo de acudir en su ayuda.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Pon a nuestro lado personas que puedan ayudarnos y no nos abandones en nuestra peregrinaciòn terrenal.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen
Secundo Día - "Provisor" y "Limosnero".
El término “provisor” (Pascual Il, 1113) define a Gerardo como hombre capaz de planificar y prever como y donde ayudar a los peregrinos, los pobres y los enfermos. Una gestión prudente hizo que Gerardo pudo cumplir con sus deberes como “limosnero” (elemosinarius, en un documento del Conde Adalberto de Perigord, 17 de Septiembre de 1116). También en la época actual necesitamos que la Orden y sus servicios asistenciales que actúan en todo el mundo tengan una organización eficaz. Pero la organización no debe convertirse en un fin en sí o ahogarse en papeleos. Su objetivo tiene que ser de actuar rápida y eficazmente en facilitar ayuda a los demás. No debemos de olvidar que el Señior nos dice: “Cuando des limosna, no te anuncies a son de trompetas, ...que tu limosna quede oculta. Y tu Padre, que ve lo oculto, te lo recompensará” (Mt. 6,2).
Oraciòn
Señor Jesucristo, amigo de los pobres y de los enfermos, Concede a todos los pueblos de esta tierra más paz y libertad.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de escuchar y de tender la mano a los necesitados.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de no perdernos en actividades organizativas, en la técnica y en la estadística.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de realizar todos nuestros proyectos y planes solo por amor al prójimo
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Sei todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta él con sabiduría divina para que podamos participar pienamente de su vida, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amen.
Tercer Día - Padre del Hospital.
En 1120, el Rey Balduino de Jerusalén describe a Ge rardo como “padre” (pater) del Hospital de Jerusalén. Un buen padre vela por sus hijos con amor y, si fuera necesario, con severidad. Está presente cuando su familia lo necesita. En estos términos dirigía Gerardo su fundación y consideraba su responsabilidad paternal como un regalo de Dios, un talento que había que utilizar. En nuestros días no debemos nunca erigirnos en padres, maestros o jefes por iniciativa propia (Mt. 23, 9-11), sino ver nuestros deberes como padres, propósitos o profesores como una responsabilidad ante Dios y los hombres: “...él que se enaltece será humillado y él que se humilla será enaltecido...” (Mt. 23,12).
Oraciòn
Jesucristo, Dios y Hombre, Hijo del Padre: ayùdanos, para que nuestras familias sean cada vez más conscientes de su deber como Iglesia familiar.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayùdanos, para que los cónyuges sigan unidos en fidelidad, incluso en un mundo hostil al matrimonio.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayùdanos, para que padres e hijos se entiendan.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayùdanos, para que los cientfficos, los investigadores y profesores, cumplan con sus deberes con responsabilidad hacia Ti.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Oh Dios, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Te lo pedimos por Jesucristo,Tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.
Cuarto Día - Defensor de los pobres en Cristo.
“Procurator pauperum Christi”, así llamaban al Beato Gerardo. (Documento del Obispo Ademar de Rodez, 1120). “Procurator” significa administrador, gobernador, y también representante ante un Tribunal. Gerardo era un defensor de los pobres, de los débiles, de los abandonados. La definición de “pobres en Cristo” nos indica que el obsequium pauperum es un servicio prestado no sólo a los pobres sino también al propio Jesucristo: “Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me hospedasteis; estuve desnudo y me vestisteis; estuve enfermo y me cuidasteis; estuve encarcelado, y me visitasteis”. (Mt. 25: 35-37).
Oraciòn
Señor Jesucristo, Salvador, Redentor: otórganos la capacidad de reconocerte en los pobres, en los enfermos y en los forasteros.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Bendice y conserva todos los frutos de la tierra y da a todos los hombres el pan de cada día.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Concédenos vocaciones para servirte
R.: Escúchanos, oh Señor.
Danos la fuerza del Espíritu Santo, para ocuparnos de los perseguidos y oprimidos, sea o no de nuestra conveniencia.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre, y cumplir cuanto en él se significa.Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amen.
Quinto Día - Siervo de Dios. “Dei servus”, siervo de Dios (Documento del Obispo Ademar de Rodez, 1120); esta definición de Gerardo es una definición que la Iglesia aplica con frecuencia a sus miembros, los bautizados. Durante el proceso de beatificación, en la fase de la definición del “nivel heroico de virtud”, al candidato se le da el tjtulo de “siervo de Dios”, para describir una vida ejemplar. “Servus servorum Dei”, Siervo de los siervos de Dios, es también uno de los titulos del Santo Padre. Somos por tanto todos siervos de Dios. Con su actuar, Gerardo nos lo ha mostrado de un modo ejemplar.
Oraciòn
Jesucristo, Emanuel, Mesías, protégenos de la altivez y del egoísmo.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayùdanos a cumplir nuestro cometido en tu servicio.
R.: Escúchanos, oh Señor. Ayùdanos a reconocer cuál es nuestro deber en la Iglesia y en el mundo, y a cumplirlo.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Orienta nuestro corazón y nuestra razón hacia lo Divino.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro.... Dios te salve, María..., Gloria al Padre...
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones estén firmes en la verdadera alegría.Te lo pedimos por Jesucristo,Tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amen.
Sexto Día - Siervo y administrator del hospital.
“Siervo del Hospital de la Jerusalén Santa”, así se define Gerardo a sí mismo en 1101 en un documento entregado al Papa Pascual II y al Patriarca Daimbertus. Otra vez, en 1110, escribe a los Abades de Cluny y de Moissac como “servus et minister hospitalis”. “Servus” no significa solamente siervo o servidor, sino también esclavo, y debemos recordar que, segùn el derecho romano, los esclavos, si bien eran hombres no-libres, gozaban de ciertos derechos. “Minister” no es un título de poder como podriamos creer; ministro debe entenderse aquí como ejecutor de la voluntad del Señor. Siervo, servidor, esclavo, administrador (ejecutor) de la voluntad del Señor. Quién quiere ser todo esto hoy en día? Gerardo lo ha sido, y es por tanto un reclamo para nuestra obediencia hacia Dios, hacia la Iglesia, y hacia los Superiores de nuestra Orden.
Oraciòn
Jesucristo, obediente hasta la muerte, hasta la muerte en la cruz, danos fuerza y sosténnos en la capacidad de seguirte.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Danos la capacidad de reconocer desde el principio nuestras responsabilidades hacia la vida humana.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Bendice a todos aquellos que trabajan en hospitales, residencias de ancianos y hospicios.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayuda también al hombre contemporáneo a servirte a Ti y al prójimo en la fuerza del Espíritu Santo.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que por el misterio pascual has restaurado tu alianza con los hombres, concédenos realizar en la vida cuanto celebramos en la fe.Te lo pedimos por Jesucristo,Tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amen.
Séptimo Día - Señor.
En tiempos del Beato Gerardo, el titulo “Señor” (Dominus) no era una alocución genérica, como lo es hoy en día. Só1o se usaba para Papas, obispos, emperadores, reyes y otras personalidades de destacada importancia. Sin embargo, a Gerardo también le llamaba “Dominus” (en un documento de 1112 relacionado a una fundación establecida por varios obispos para honrar a Dios, y que fue de dicada al Santo Supulcro y al Hospital). El titulo de “Señor”, entendido como honorífico, se justifica sólo si reconozcamos que todo poder, gloria y honor pertenecen solamente a Dios, como cantamos en el “Gloria” de la Santa Misa: “solo tú eres Santo, solo tú Señor, solo tú Altísimo, Jesucristo” (tu solus Sanctus, tu solus Dominus, tu solus altissimus, Iesu Christe). Quizás haya llegado el momento de volver a reflexionar sobre estas palabras y sobre nuestra relación con el Señor, Jesucristo.
Oraciòn
Jesucristo, Santísimo, Señor, Altísimo, danos la capacidad de reconocerte en nuestras Señores los Enfermos.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Danos la capacidad de ver nuestras responsabilidades con Tus ojos.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Ayùdanos, para que todos aquellos que sustenten cargos y responsabilidades en pólitica y en economía puedan con sus acciones, contribuir al bien de todos.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Danos la inspiración del Espíritu Santo, para que podamos valorar bien nuestras fuerzas y nuestras debilidades.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Te pedimos, Señor que ya que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, nos
concedas también que el Espíritu Santo, con su amor, nos haga resucitar a una vida nueva.Te lo pedimos por Jesucristo,Tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amen.
Octavo Día - Cristo ha muerto, Cristo ha resucitado.
Con la reforma de la liturgia en los años después del Concilio Vaticano Il, la aclamación “mortem tuam annuntiamos, Domine, et tuam resurrectionem confitemur”, reducido a “Cristo ha muerto; Cristo ha resucitado”, se convirtió en nuestra profesión de Fe después de la consagración. Esta frase reitera el credo original de la Iglesia, la profesión de la muerte y resurrección del Señor. En esta Fe obraba también el Beato Gerardo en Jerusalén, cerca de los lugares en que ocurrieron la muerte y resurrección de Jesucristo, la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, donde se reùnen los lugares tradicionales de la muerte, sepultura y resurrección del Señor. “Y si Cristo no ha resucitado, falsa es entonces vuestra predicación, vana también vuestra fe”. (1a Cor. 15,14).
En nuestros tiempos, tenemos que volver a tomar conciencia de esta fe pascual con que vivía Gerardo.
Durante la Pascua, nosotros los bautizados estamos unidos más estrechamente a Cristo. “... [Dios] nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. (Efi. 2:6); “Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.” (Col. 3,1).
Oraciòn
Señor Jesucristo, resucitado de entre los muertos, fortalécenos en la Fe, en la esperanza y en el amor.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Haz que la Tierra Santa sea un lugar de paz entre los hombres, en el que resuene el eco de tu alabanza.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Envíanos tu Espíritu, para poder anunciar tu muerte, y proclamarTu resurrección hasta cuando te manifiestes en la bienaventuranza.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Acoge a nuestros difuntos en tu Jerusalén Celestial.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Que tu pueblo, Señor exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu, y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de resucitar gloriosamente. Te lo pedimos por Jesucristo, Tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los sigios. Amen.
Noveno Día - Beato Gerardo ruega por nosotros.
Sabemos poco sobre el Beato Gerardo. Lo honramos como fundador de la Orden de San Juan de Jerusalén. Existen documentos que testimonian las acciones de Gerardo y también leyendas que tratan de agrandarlas. Gracias a Gerardo, “El Hospital de Jerusalén”, durante 900 años, ha sido la base de la defensa de la Fe y el servicio a los pobres y necesitados (“tuitio fidei et obsequium pauperum”). Es posible que, más que en la vida de Gerardo, después de su muerte, tras su “cumpleaños celestial” (tal como la Iglesia solia definir el día de la muerte de una persona), sus obras tengan más fuerza. La Orden de San Juan sigue dando testimonio de esto con sus tradiciones, su p tencial dentro del ámbito internacional, sus nuevas iniciativas, y su espiritualidad personal y caballeresca. “Nuestra confraternidad será eterna, pues el terreno en el que esta flor ha echado sus raices es la miseria del mundo, y porque, si Dios quiere, siempre habrá hombres dispuestos a comprometerse para aliviar el sufrimiento de nuestros tiempos y para hacer que la miseria sea más soportable”. No es probable que estas palabras sean de Gerardo, pero a él se le atribuyen. Nos corresponden aquí y ahora, como lo hizo Gerardo, reducir el sufrimiento en nuestro tiempo y hacer que la miseria sea más soportable, para la mayor gloria de Jesucristo.
Oraciòn
Jesucristo, “mi Señor y mi Dios” (Juan. 20:28), fortalece en tu servicio a nuestro Santo Padre, a
todos los obispos, sacerdotes, diáconos y miembros de la Orden.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Asiste a nuestro Gran Maestre Frey Matthew y a todos los que sustenten cargos de responsabilidad en la Orden, en el ejercicio de su vocación y en el cumplimiento de su misión en el mundo de hoy.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Despierta para la Orden Hospitalaria de San Juan vocaciones acertadas y pías.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Otórganos la capacidad de ser fieles y felices en tu servicio y cuando termine núestra vida terrenal, condúce nos a Tu gloria Pascual.
R.: Escúchanos, oh Señor.
Padre nuestro... Dios te salve, Maria... Gloria al Padre
Beato Gerardo, ruega por nosotros
R.: para que seamos dignos de las promesas de
Cristo
Oremos:
Oh Dios, poder inmutable y luz sin ocaso, mira con bondad a tu Iglesia, sacramento de la nueva alianza, y, según tus eternos designios, lleva a término la obra de la salvación humana; que todo el mundo experimente y vea cómo lo abatido se levanta, lo viejo se renueva y vuelve a su integridad primera, por medio de nuestro Serior Jesucristo, de quien todo procede. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.
Colecta para la Festividad del Beato Gerardo - 13 octobre.
Oh Dios, que Ilenaste de gloria al Beato Gerardo por su diligente servicio hacia los pobres y enfermos y por su medio suscitaste la Orden de San Juan Bautista de Jerusalén; concédenos, te rogamos, que siguiendo su ejemplo, veamos siempre en nuestros hermanos la imagen de tu Hijo, Él, que contigo vive y reina en la unidad del Espfritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.
NIHIL OBSTAT
Roma, 26 Marzo 2001
† DONATO DE BONIS
Vescovo Tit. Castello di Numidia
Prelato del Sovrano Militare Ordine di Malta
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