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Sor Virginia
Me llamo Virginia Calatayud Alexaindre. Nací en La Pobla Llarga, provincia de
Valencia, en el seno de una familia cristiana. Ya en el colegio sentí inclinación
hacia la vida religiosa. Pasó el tiempo y me convencí de que formar una familia
cristiana era lo mejor y olvidé aquel signo vocacional que di en mi niñez. Estuve
siempre vinculada a las Religiosas de la Caridad de Santa Ana y después de realizar
los estudios de técnico administrativo me invitaron a participar en un campo
de trabajo para chicas que habían organizado, donde compartíamos su vida, con
niños y adolescentes de familias desestructuradas provenientes de uno de sus
colegios, y también con ancianos en una de sus residencias.
Pero donde realmente descubrí mi vocación a la vida contemplativa fue en el
Camino Neocatecumenal. Experimenté en el fondo de mi corazón el desbordante
amor de Jesucristo, llegando a enamorarme de El profundamente. Mi párroco,
Don Julio Lerma Sanfélix, siendo también mi director espiritual, me animó a tener
una experiencia en el Monasterio de San Juan de Jerusalén de la Orden de Malta
en Gandía. Hice una experiencia de 15 días donde sentí una fuerte llamada que
me empujaba a dejarlo todo por Nuestro Señor Jesucristo siendo su esposa para
siempre. Hice mi profesión de votos perpetuos el 26 de abril de 1995.
Diariamente agradezco a Dios la excelente vocación a la que he sido elegida,
sin mérito alguno, pidiendo por toda la Iglesia, especialmente por los sacerdotes,
por nuestra Orden y por el mundo entero.
Sor Melba
Mi nombre es Melba Lálila Rey Suárez, nací en San Cristóbal, estado de Táchira,
Venezuela. Durante mi niñez, quería vestir como las religiosas, me sentía atraída. La
decisión llegó cuando el Obispo de Santa Rosa de Osos, visitó el colegio donde estudiaba.
El 11 de febrero de 1955 ingresé a los 18 años en la Congregación de Hijas
de Nuestra Señora de las Misericordias, hice mi primera profesión el 21 de enero de
1958, en 1973 celebré mis bodas de plata, y allí pasé 40 años durante los cuales el
Señor me hizo grandes regalos como el poder estudiar Teología en la Universidad
Javeriana de Bogotá.
Fui consejera general de la congregación 18 años, y estando de viaje en Ecuador,
recibí una llamada del Padre Evelio Moreno, que era consciente de mi inquietud
contemplativa, invitándome a esta Orden de Comendadoras Hospitalarias de San
Juan de Jerusalén, llegando así a conseguir lo que durante años había deseado,
desde novicia: ser contemplativa.
Ingresé el 4 de abril de 1.996. Confieso que la adaptación no se me hizo muy
difícil, pero tampoco fue fácil. Con dispensa de la Santa Sede, hice mis votos solemnes
el 12 de abril de 1997 y hoy, después de 11 años de clausura, sólo me queda
invitar a todos a que se unan a mi para dar las gracias al Señor, por ese inmenso
regalo que en su infinita misericordia me ha hecho: ingresar en esta benemérita
Orden que tanta gloria ha dado a Dios a través de sus miembros y sus obras
Sor Matilde
Soy Matilde Navas Masip. Nací en Juncosa de les Garrigues, provincia de
Lérida. Ingresé en el monasterio de San Juan de Jerusalén de la ciudad de Tortosa
a la edad de 21 años. Sentí en mi corazón cómo el Señor me llamaba con estas
palabras "No todo el que dice <> entrará en el Reino de los
Cielos, sino todo aquel que cumpla la voluntad de mi Padre". Dirigida por el párroco
de Valls (Tarragona) donde pasaba algunas temporadas con mi tía materna,
conocí la Acción Católica donde maduré mi vocación a la vida contemplativa.
Profesé los votos perpetuos el 10 de enero de 1947. Éste ha sido mi lema: "Ser
pobre, obediente y casta, he prometido a mi Jesús, en cambio me da El por arras
Su Corazón y Su Cruz". He ofrecido mi vida por la conversión de los pecadores y
la salvación de todas las almas.
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