Historia

Hacia el año 1048 un grupo de mercaderes de la República de Amalfi, obtuvo el permiso de los califas fatimíes de Egipto para fundar una iglesia en Jerusalén dedicada a la Santísima Virgen María con un monasterio benedictino contiguo. También construyeron un hospital, dedicado a San Giovanni Battista, sobre las ruinas del anterior hospital construido por Carlomagno.

Cuando Godofredo de Bouillon llegó a Jerusalén en 1099 durante la primera cruzada, encontró la iglesia y el xenodochio, cuya dirección fue confiada a Frey Gerardo

El 15 de febrero de 1113, el Papa Pascual II dirigió a Fray Gerardo la bula Piæ postulatio voluntatis , otorgando diversos privilegios a esta “auténtica casa de Dios”, que se rendió autónoma de la comunidad benedictina y puesta bajo la protección directa del Pontífice. Este documento se considera el acto de fundación de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén.

El sucesor de Gerardo, el beato Raimondo du Puy, que fue el primero en utilizar el título de «Maestre», estableció la primera regla completa de la Orden que fue aprobada por Caxisto II en 1120.

En el mismo período, junto con el de los frailes del hospital, surgió también una comunidad de mujeres que compartían la misma espiritualidad y la misma vocación de asistencia a los enfermos que llegaban en peregrinación a Tierra Santa.

La tradición considera a Sancha de Castilla, esposa del rey de Aragón Alfonso II,  como la fundadora de la rama femenina de la Orden de San Juan de Jerusalén. Doña Sancha, una vez enviudada, hizo su profesión religiosa en el monasterio de Sijena de la Orden de San Juan y otorgo a ese monasterio una regla especifica que hizo de las Comendadoras de San Juan el alma contemplativa de la Orden de Malta. La fundación de Sijena posteriormente inspiró la creación de otras comunidades de monjas juanitas en el resto del mundo.