Rafael Merry del Val: un ejemplo de humildad

Se conmemora, hoy 26 febrero, al Siervo de Dios Rafael Merry del Val, cardenal y caballero de nuestra Orden de San Juan de Jerusalen.

Rafael Merry del Val y Zulueta nació el 10 de octubre de 1865 en Londres, donde su padre era entonces secretario de la Embajada de España. En sus venas, dadas las diferentes nacionalidades de sus antepasados, fluía la sangre de ilustres familias de Irlanda, España, Inglaterra, Escocia y Holanda.

Desde muy joven no tenía ninguna duda sobre su vocación eclesiástica y que la Providencia le abrió de manera deslumbrante: a cargo de las Misiones Papales a la edad de 22 años, con el título de “monseñor”, antes incluso de ser ordenado sacerdote, Presidente de la Academia Pontificia Eclesiástica a los 34 años, arzobispo a los 35 años, cardenal y secretario de Estado con 38 años, junto a un Papa –San Pio X– destinado a entrar como un gigante en la historia de la Iglesia!

Sin embargo, Rafael Merry del Val siguió este camino por obediencia, no por inclinación: su sueño – resumido en el epígrafe que quería tallado en su tumba: “Da mihi animas, coetera tolle” (dame las almas, toma todo lo demás) – había sido dedicarse al apostolado.

Casi al final de su vida, en una carta del 28 de octubre de 1928, escribió: “¡Cómo han volado los años! … Cuarenta años como sacerdote, veintiocho son de obispo y veinticinco como cardenal. ¡Mi vida ha sido tan diferente de la que esperé y por la que oré! ¡Que se haga la voluntad de Dios!”.

Durante once años fue Secretario de Estado de Pío X apoyándolo en todas las batallas, comenzando por la épica lucha contra el modernismo.

Las Letanías de humildad que recitaba cada día, así como el cilicio que llevaba bajo la sotana, eran una expresión de su profundo espíritu católico que se manifiesta al negarse todo a uno mismo, ofrecer toda grandeza y todo esplendor a la Iglesia, en perfecto abandono a la Divina Providencia.

Murió repentinamente en Roma el 26 de febrero de 1930 a causa de apendicitis y fue enterrado en el Vaticano. El proceso de beatificación de Rafael Merry del Val y Zulueta se inauguró el 26 de febrero de 1953.

 

Rafael Merry del Val: un ejemplo de humildad